OTOÑO EN FAMILIA

No es difÍcil tener éxito. Lo difícil es merecerlo. Albert Camus.
James Saunders es un dramaturgo inglés poco conocido en España y que, como casi todos los escritores prácticamente ignorados en nuestro país, resulta que es James Saunders muy bueno. Nació el año 1.925 en Islington, un barrio de Londres, y aún sigue vivo, lo cual -lo sé por experiencia- no deja de tener su mérito. Está diplomado en Ciencias Físicas y desde 1.951 a Adolfo Marsillach 1.964 dio clases de Química en una escuela londinense. Pero su vocación era el teatro y eso se paga. Hay que tener una enorme confianza en uno mismo y una admirable fortaleza física, para esperar la  llegada del éxito delante de una pizarra expuesto a la bárbara incomprensión de un alumnado incivil y británico. Los milagros - en especial los teatrales - ocurren a veces. En 1.961 una obra que se estrenó, gustó y obtuvo varios premios. Su título era "New time, I«ll sing to you" (Podría traducirse como "La próxima vez, te lo cantaré", o algo así) y  éste acontecimiento transformó su vida. Después, volvió a triunfar con "A scent of flowers" ("Un perfume de flores") y cambió definitivamente las fórmulas científicas por los púpitos Artístico escénicos. Nadie  ha conseguido averiguar si sus discípulos se alegraron. Creo recordar - no estoy muy seguro - que los dos textos que he citado, se representaron en Madrid y tal vez en alguna otra ciudad española, aunque eso si, en sesiones minoritarias. Luego, que yo sepa, el silencio. La Crítica Saunders continuó escribiendo y estrenando: "Bodies", "Making it better", "Triangle", "After Liverpool" ... Pero nosotros no nos enteramos o no quisimos hacer el esfuerzo de enterarnos. El año 1.988 estaba yo en París derribado sobre una silla de un caféde St. Germain des Prís leyendo la cartelera teatral de algœn periódico, cuando descubr’ La Gira que en el Thétre La Bruyére representaban una obra de James Saunders: "Fall", traducida al francés como " Ce que voit Fox". Apuré el calvados que había pedido en honor del comisario Maigret, y me fui a verla. El Teatro La Bruyçere está en la calle del mismo nombre y es un local tristón tirando a sombrío. No me dejé impresionar por el ambiente: "Fall" El Cartel ("Otoño"), me fascinó. Recuerda - y no hay que arrepentirse de la coincidencia - a "Las tres hermanas" de Chejov: igual desesperanza, la misma minuciosidad dolorosa, idéntico humor lúcido y herido... Una critica - femenina - inglesa dijo: "Estoy segura de que muchas gentes que, como yo, no saben cual es su puesto en la sociedad de hoy, tampoco saben quienes son y qué vida deberían llevar. Bueno, pues este es el tema que plantea Saunders en su última obra". Exacto. Todos estamos perdidos aunque lo disimulamos. Desde aquella tarde en París he intentado convencer, en múltiples ocasiones, a nuestros empresarios, a nuestros gestores y a otras personas de mi oficio, de que "Fall" (me he tomado la licencia de titularlo "Otoño en familia"), es un drama conmovedor y divertido que nos habla de la razón o sinrazón de nuestras existencias. Aquí está por fin. Las hojas del otoño seguirán cayendo todos los noviembres y las familias - también todas - las mirarán caer desconcertadas. Adolfo Marsillach