Elementos, sentimientos, animal, acción. Aspectos acústicos y reacciones biológicas.
El “sobresalto” provoca elevación de la presión
arterial, aceleración del pulso cardiaco, respiración y sudoración,
contracción de los músculos involuntariamente, aumento de
adrenalina.....
Así mismo, un sonido explosivo puede tanto distraer como
centrar un foco de atención, o también dar un punto de deshumanización
y mecanización, o inundarnos de lleno en otro mundo.
Envolver y sentirse “tocados” por la música es una experiencia
que se repite cada fin de semana en los grandes clubs de la ciudad. Ese
tipo de experiencia, concentra y ritualiza mejor a la masa de espectadores
que estén dispuestos a dejarse contagiar.
Por supuesto este tipo de “caña” es imprescindible en espectáculos
de calle, donde la música cumple aquí una función
de acotamiento espacial.
La música debe gobernar un espectáculo de calle donde
la estética quiera estar a mas altura que el resto de los humanos.
Otra función que pueden hacer las escuchar es la de relativizar
la acción. Está fuera o dentro de caja, acción fuera
en la calle, acción que no atañe a los actores
( no deben ser conscientes ).....